La identidad del agente, tus preferencias autorizadas y memoria que decidas conservar.
Crea tu agente.
La inteligencia puede cambiar.
Prototipo local. No envía tus datos, no llama modelos externos, no crea una cuenta real y no cobra.
¿Para qué quieres tu agente?
No necesitas conocer modelos, prompts, APIs ni protocolos.
Dale una identidad.
En el producto final podrás ampliar la personalización. En esta validación probamos primero si tener una identidad propia aporta valor.
Antes de hablar contigo, tu agente debe saber sus límites.
Solo el contexto necesario para la tarea que estés pidiendo, según la política y permisos aplicables.
Contraseñas, llaves privadas, credenciales reutilizables ni toda tu memoria privada por defecto.
Memoria, permisos, conexiones y revocación. Acciones sensibles requieren autorización.
Tu agente no es el modelo.
El agente mantiene su identidad en Bursia. Para resolver una tarea, Bursia puede usar una inteligencia compatible.
Conoce a tu agente.
Propósito
Inteligencia: Automática
Memoria: privada · prototipo
Permisos: ninguno conectado
Prueba una herramienta local de tu agente: organiza hasta tres tareas. Todo se procesa en este navegador y el texto no se guarda en la medición.
Si mañana Bursia cambia el modelo que usa para una tarea, ¿qué debería pasar con tu agente?
El agente tiene una casa, no solo una ventana de chat.
En una versión real, City proyectaría actividades solo cuando exista permiso y evidencia durable.
Sin contar todavía una tarea real de IA, ¿esta experiencia te ayuda a entender por qué querrías tener tu propio agente?